Soy María

Arte textil hecho a mano en Ciudad de México, piezas únicas creadas con fibras naturales.

No es solo un accesorio. Es tiempo, manos y decisión.

 

Hubo un momento en que decidí convertir mi tiempo en algo hecho con las manos. Empecé con crochet… y ya no paré.

Cada pieza que sale de mi taller en Ciudad de México lleva horas de trabajo y materiales naturales elegidos con cuidado. No hay dos iguales, porque cada una se construye desde un momento distinto, con una intención distinta.

Cuando eliges una pieza de MOWA, no estás comprando algo de catálogo.

Estás llevando contigo una parte real de un proceso hecho a mano.

Siempre me ha gustado trabajar con las manos. Empezar desde cero y ver cómo, poco a poco, algo va tomando forma.

Estudié Arquitectura, y ahí mi relación con el diseño se volvió más profunda: entender proporciones, materiales, color, textura… y cómo todo eso puede transformar la manera en la que vivimos un espacio.

Un verano en Londres cambió mi forma de crear. Descubrí un enfoque más libre, más intuitivo, más abierto a la exploración. Entendí que no todo tiene que seguir una regla, que también se puede construir desde lo que se siente correcto en el momento.

Volví a Ciudad de México con una idea muy clara: quería volver a lo manual, aprender técnicas y crear desde ahí.

En 2023 nació MOWA, y empezó como algo muy personal.

Tejer, bordar, anudar… se convirtió en una forma de centrarme, de bajar la ansiedad y de regresar al presente. Con el tiempo, ese proceso creció y se transformó en lo que es hoy: piezas textiles hechas a mano, con valor emocional, pensadas para acompañar espacios y momentos.

Trabajo con arte textil contemporáneo: cuadros bordados, tapices de macramé y macraweave, accesorios y joyería textil como bandanas, bolsos y pequeños esenciales. Todo hecho a mano en México, con materiales naturales y cuidando cada detalle.

Me inspiro mucho en la naturaleza y en los paisajes de México: los tonos de la tierra, la luz, los contrastes, la energía de lo cotidiano. Es mi forma de honrar mi país desde un lugar personal.

Mi proceso no es rígido. Empiezo con una idea, una paleta y materiales, pero dejo que la intuición guíe cada pieza. Por eso ninguna es igual a otra.

Cada una guarda una emoción distinta.

Y eso es lo que más me importa de MOWA: que no sea solo diseño, sino también calma, presencia y una historia que alguien más pueda hacer suya.

Si conectaste con este proceso, puedes ver las piezas disponibles aquí →